Los once polígonos del municipio suman más de 1.135.000 metros cuadrados de suelo industrial según la tabla que publica el propio Ayuntamiento. Raos, con casi 300.000 metros y más de cien empresas, y Trascueto, el único de iniciativa pública municipal, con unas cien más, dan la medida de la concentración: en pocos sitios de Cantabria duermen tantos vehículos de trabajo aparcados en una parcela privada.
Ese es exactamente el escenario que mejor se lleva con la recarga eléctrica. Una furgoneta de reparto sale por la mañana, hace su ruta y vuelve a la base por la tarde; pasa doce o catorce horas parada en el mismo sitio, todos los días. No necesita carga rápida ni depender de ninguna estación: necesita estar enchufada mientras no trabaja, y que la instalación esté dimensionada para que varios vehículos lo hagan a la vez sin disparar la potencia contratada.
La parte residencial del municipio tampoco es pequeña. En la zona baja —Maliaño, el núcleo más poblado, y Muriedas, que es la capital— domina el bloque de los años sesenta a ochenta, con garaje comunitario en sótano en los edificios más recientes. Ahí la instalación es la clásica de plaza en comunidad, con su línea propia y su medición separada; lo explicamos con detalle en la página de El Astillero, que es donde más se repite ese caso.
Subiendo el valle cambia el paisaje: en Escobedo, Igollo, Cacicedo y Camargo pueblo mandan la vivienda unifamiliar con cochera y la casa con prado. Instalaciones cómodas, con acometida individual, donde lo que hay que calcular bien es el recorrido y el grado de protección si el punto queda a la intemperie.
A favor juega algo que aquí no es un detalle menor: la potencia existe. En marzo de 2023 entró en servicio la línea subterránea de 220 kV entre Cacicedo y Astillero, ocho kilómetros de los que casi seis discurren por término de Camargo, con 28 millones de euros de inversión y la renovación de la subestación de Cacicedo, expresamente para cubrir la demanda de la bahía. Pocos municipios cántabros pueden decir que su red de transporte se haya reforzado en la última década.
Y conviene distinguir dos cosas que suelen confundirse. Camargo está bien servido de recarga de paso —el supercargador que aparece rotulado como "Santander" está en realidad en la calle Alday, junto a Valle Real, y hay puntos en Bahía Real, Lidl o Makro—, pero esa red resuelve la parada del que va de camino, no la carga nocturna del residente ni la de una flota que duerme en su parcela. Son problemas distintos y se resuelven con instalaciones distintas.
Trabajamos como empresa instaladora de cargadores eléctricos para toda Cantabria, y el cinturón industrial de Camargo es donde más instalaciones de empresa ejecutamos.
Empresa De un punto a veinte
Dimensionamos según los vehículos que tengas y los que preveas: infraestructura preparada para crecer sin rehacer la obra dentro de dos años.
Sin ampliar contrato La potencia que ya pagas, repartida
El sistema de gestión reparte la potencia disponible entre los vehículos conectados. Cargan todos, más despacio si hace falta, sin superar lo contratado.
Cada kWh, con nombre Control y reparto de consumo
Acceso identificado por usuario o vehículo y registro de cada recarga, para poder imputar el gasto o repercutirlo con datos, no a ojo.
También en casa Garajes y viviendas del valle
Instalamos igual en una plaza de Maliaño que en una cochera de Escobedo. El trabajo cambia, la forma de presupuestarlo no.